recetas
UTFSM | 2011

Universitario ubicuo y áreas verdes

Columna de Pedro Serrano. Académico del Departamento de Arquitectura de la Universidad Técnica Federico Santa María.

Universitario ubicuo y áreas verdes
Comunicado de prensa

Universitario ubicuo y áreas verdes

Este asunto mezcla varias cosas que suceden y están sucediendo hoy en día en nuestros Campus Universitarios. Por un lado está la ya reconocida recomendación acerca que los seres humanos necesitamos del concurso cotidiano de las áreas verdes para sentirnos y vivir mejor y según varios investigadores, aprender mejor. Por otro lado, está apareciendo con cada vez mayor persistencia en todos lados un personaje universitario del siglo XXI, que carga un cada vez más barato, eficiente poderoso y bien comunicado computador personal. El estudiante ubicuo. Personaje muy inteligente, que queramos o no, va a gobernar Chile en 15 años más.

En el Departamento de Arquitectura de la Universidad Santa María, tenemos ya una buena trayectoria practicando actividades de “outdoor learning” que podría

traducirse pedagógicamente como aprendizaje en terreno, y hemos comprobado empíricamente que en efecto el aprendizaje se potencia en la naturaleza verde, sobre todo si se le agrega además el aprender haciendo con la resolución de problemas. El profesor Luis Felipe González y el autor de esta columna, han estado presentando trabajos sobre este asunto. En el último congreso de la Sociedad Chilena de Enseñanza de la Ingeniería, SOCHEDI, en Valdivia, colocaron el tema de las aulas verdes y el ya conocido estudiante ubicuo; todo esto como una necesidad cada vez más prioritaria de las universidades respecto de las áreas verdes, y la innegable existencia e imparable crecimiento del estudiante equipado con cada vez mejores computadores portátiles, en un mundo cada vez más iluminado por el WI FI.

El concepto principal de la propuesta tiene que ver con el desarrollo de las aulas verdes dentro de los campus universitarios. Vale decir, reconocer al estudiante ubicuo, con su nueva manera de aprender, su

interesante capacidad de multitareas, que nosotros, sus profesores, no conocimos en tiempos en que andar y mascar chicles resultaba complicado. Importante es definir en este punto que un Área Verde no es ni pastito ni un matorral, un Área Verde debe estar implementada, equipada y poseer una buena porción de árboles (OMS recomendaba 9m2 por persona y ahora la UE recomienda 22m2 por persona). Un aula verde es esto más equipamiento de uso y conectividad.

Por otra parte es relativamente fácil ver salas de clases por todas partes, donde un profesor del siglo XX hace clases con un data y una pizarra de plumones, ante un auditorio donde las tres primeras filas algo lo atienden y de allí para atrás alguien duerme, chatea o está en otro universo. La cosa evoluciona más rápido de lo que imaginamos. Desde mi primer computador que ocupaba un edifico enterito y tenía algunos “kilos” de memoria, hasta el computador de mis hijos que cabe en un sobre y habla de megas, gigas y terabytes, ha pasado un suspiro, la cosa

ha cambiado mucho y muy rápido. Tan rápido que las ya viejas “cavernas de computadores en línea” se les ve ya poca vida futura.

Todo esto es para invitar a despertar en el siglo XXI, con un universo mayor de universidades, que además crecen en infraestructura muchas veces omitiendo sus áreas verdes, con estudiantes que aprenden rápido; aprenden eso sí, de otra forma; que escuchan en un “personal” música japonesa,, mientras resuelven en línea entre varios compañeros un problema de física; miran en la tele “Bob Esponja”, chatean con otros amigos, bajan información de la red, juegan, cantan y dibujan con un lápiz en un papel todo al mismo tiempo, y van a ser usuarios felices de la futuras AULAS verdes.


Fuente: UTFSM / Comunicaciones - 04/01/2011