Sansana muestra su talento en Centro tecnológico de alto impacto
Sofia Zolezzi, ex alumna de la carrera de Ingeniería en Diseño de Productos de la Universidad Santa María se encuentra actualmente trabajando en el Chilean Advanced Innovation Center, CAIC (www.caic.cl), centro dedicado a desarrollar tecnologías de alto impacto y que conecta ciencia avanzada con industrias de distintos rubros, ligando áreas de trabajo como la energía, recursos naturales, biocombustible, electromagnetismo y nanotecnología, entre otros.
En el centro, esta Ingeniera en Diseño de Productos pertenece al área de Planificación Estratégica, donde se debe coordinar
el trabajo diario con las prioridades del CAIC, constituyendo una de sus principales actividades llevar el Modelo de Innovación propio del centro a metodologías concretas de trabajo, considerando la necesidad de estructurar y rigidizar procesos, sin perder la flexibilidad necesaria para innovar.
“Cuando trabajas con innovación, trabajas bajo la incertidumbre, ya que no sabes qué te deparará el futuro. Por lo mismo, mi rol establece un nexo entre la parte creativa, es decir entre el constante cambio de prioridades y oportunidades, y la estructura de trabajo interna”, explica la joven, quien se encarga de aterrizar a metodologías de trabajo el modelo de innovación con que trabaja el centro cotidianamente, llevándolo a pasos y etapas concretas que especifican la finalidad y los objetivos del CAIC, para que así también sirva a la gente nueva que va llegando a la empresa.
“Creo que el diseño es algo que va más allá de lo estético y opera, en realidad, como un elemento global que sirve para pensar
estrategias y oportunidades, y no sólo objetos. Y si bien en Chile cada vez se abren más las puertas a la innovación y hay más programas desde el gobierno, aún no se hace algo muy concreto, por lo que trabajar en el CAIC es realmente una oportunidad única”, reconoce Sofía, para quien el problema no recae en falta de recursos sino más bien en un tema cultural, pues la innovación implica un riesgo que conlleva a romper esquemas y confiar en que las nuevas ideas vayan a resultar. Sin embargo, cree que se ha avanzado bastante en eso y que la situación debe continuar evolucionando.
“La innovación no sólo es importante, sino que es clave para el desarrollo de un país”, señala la joven, “pues implica proponer, generar cambios y romper ciclos que no están funcionando como deberían, como por ejemplo lo que sucede con el desarrollo desigual y la pobreza”, opina esta Ingeniera en Diseño de Productos.
“En este desequilibrio hay algo que anda mal ahí y que se liga muy bien con uno de los objetivos del
centro, que es utilizar las tecnologías de alto impacto desde un enfoque social, para llegar a personas de escasos recursos y así generar cambios mucho más rápidos y eficientes”, puntualiza.
En este sentido uno de los primeros hitos del centro ha sido el Plasma Water Sanitation System (PWSS), que consiste en el desarrollo de una tecnología de purificación de agua, que funciona sometiendo el agua contaminada a alta presión, para luego ser atomizada y acelerada a grandes velocidades. Posteriormente pasa por un campo eléctrico que la convierte en partículas de plasma, eliminando el 100% de las bacterias y microbios, y convirtiéndola en agua potable sin riesgos para la salud humana. El proyecto ya fue presentado en Washington DC, EE.UU., en una exposición organizada por el Banco Interamericano de Desarrollo, organismo que apoya la ejecución de este proyecto a través del Fondo Multilateral de Inversiones, FOMIN.
“La gracia es que actualmente las tecnologías tienen múltiples aplicaciones y aunque
hoy pueden servir para ayuda humanitaria, mañana puede visualizarse su uso en otras áreas industriales, como cultivos orgánicos, biocombustibles, electrónica – informática o ultrasonido, por ejemplo”, adelanta la joven.
Fuente: UTFSM / Comunicaciones - 09/12/2011